El Trabajo En Tercera Persona

El secreto para escribir una serie de aptitud Pautas para textos de contraste

Jesús ha respondido: “Varnava, cree, Diós rinde por el castigo grande por cualquier pecado, por que pequeño él ni era, puesto que cualquier pecado lo ofende. Y ya que mi madre, justo a mí las personas y mis alumnos, me querían por el amor un poco terrestre, Diós quería castigar solamente por este amor por el dolor aquí, en la tierra para no castigar por ella en fuego Ada.

Rodeado por el resplandor, Jesús era allá, donde vivían la Virgen María y sus dos hermanas, también Martha, María-Magdalina, Lázaro, el que lo escribe, Ioann, Iakov y Pedro. Habiendo asustado, han caído como si muerto. Jesús ha levantado a la madre y otro, hablando: “¡no se asusten, soy a Jesús! ¡No lloren, ya que mí vivo, y no muerto!” Mirando Jesús, mucho tiempo se quedaban, como si privado de la razón, porque creían, sin ningún tipo de duda que él es muerto.

Habiendo vuelto al que escribe, Jesús ha dicho: “¡Varnava, sé muy atento, anotando en mi Evangelio todo lo que ha pasado durante mi estancia llamado en el siglo! ¡Escribe también sobre todo que ha pasado a Judas para que las creyentes a mí salgan del error y que cada uno creiga en la verdad!” El que escribe, ha respondido: “haré todo esto, el Maestro, si esto desea al Dios, pero no sé que se hacía con Judas, puesto que veía no todo”. Jesús ha respondido: “Ioann y Pedro, que veían todo esto, aquí, y ellos a ti contarán, cómo todo ha pasado”.